La pólvora de Guy Fawkes
La Conspiración de la Pólvora de 1605 fracasó antes del atentado. Al huir, los conspiradores extendieron pólvora mojada ante el fuego de Holbeche House para secarla. Una brasa la encendió y varios quedaron malheridos.
1605 fue el año en que Inglaterra estuvo a punto de perder su Parlamento a manos de un grupo de conspiradores con grandes ambiciones y, como se demostró después, una relación bastante peculiar con la gestión de explosivos. El caso más celebrado del año —y el más representativo de este sitio— no es el atentado en sí, que nunca llegó a producirse, sino lo que ocurrió en la huida: los conspiradores intentaron secar su pólvora mojada acercándola al fuego, con los resultados predecibles que cualquier persona no obsesionada con volar edificios podría haber anticipado. Hay una ironía difícil de superar en el hecho de que quienes planeaban una explosión espectacular terminaran protagonizando una mucho más modesta, más doméstica y, sobre todo, completamente a su costa.
La Conspiración de la Pólvora de 1605 fracasó antes del atentado. Al huir, los conspiradores extendieron pólvora mojada ante el fuego de Holbeche House para secarla. Una brasa la encendió y varios quedaron malheridos.