
Un electricista que no reconoció el peligro que él mismo habría señalizado
Anthony Gonzalez, electricista de profesión, sorteó varios conos naranjas de advertencia en la Ruta 208 de Franklin Lakes, Nueva Jersey, para evitar un atasco. Al otro lado de los conos había un cable eléctrico caído. Su coche ardió al contacto.
Por Redacción de PremiosDarwin.com
La tormenta y el cable
El 8 de marzo de 2018, una tormenta severa dejó sin electricidad a cientos de miles de hogares en Nueva Jersey. En Franklin Lakes, un cable de alta tensión cayó sobre la Ruta 208. La policía colocó conos naranjas de advertencia bloqueando el carril afectado y esperó a los técnicos de la compañía eléctrica.
Los conos eran visibles. El cable, también.
La decisión
Anthony Gonzalez, 40 años, vecino de Wanaque, condujo hasta los conos y los sorteó. Según la policía del municipio, maniobró deliberadamente alrededor de la señalización para evitar la retención de tráfico y seguir adelante.
El vehículo entró en contacto con el cable eléctrico caído. El coche prendió fuego de inmediato. La física eléctrica no negocia, y el lugar fue también su destino final.
El detalle
Anthony Gonzalez llevaba 18 años trabajando como electricista para la ciudad de Nueva York.
Conocía exactamente qué hacía un cable de alta tensión caído al contacto con una superficie conductora. Sabía para qué sirven los conos de señalización en ese contexto. Tenía la formación profesional para entender, mejor que la mayoría de conductores, por qué estaba bloqueada esa vía.
Decidió pasar de todas formas.
Fuentes y documentación:
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