
La pipa ardiendo en el bolsillo
Bob Herschler, 77 años, metió la pipa encendida en el bolsillo de la camisa. Las llamas alcanzaron una caja de cerillas. Las quemaduras y la neumonía terminaron el trabajo en el Harborview Medical Center de Seattle.
El 28 de abril de 1998, Bob Herschler, de 77 años, vecino de Olympia, Washington, guardó su pipa en el bolsillo de la camisa.
La pipa estaba encendida.
Las brasas prendieron una caja de cerillas que llevaba en el mismo bolsillo. La ropa de Bob se incendió. Los familiares extinguieron el fuego rápidamente, pero no antes de que sufriera quemaduras de tercer grado en el pecho y el abdomen.
Las quemaduras y la neumonía terminaron el trabajo en el Harborview Medical Center de Seattle.
Un caso relacionado
El 31 de marzo de 1998, en Edgewood, Texas, Reiva Nix, de 67 años, limpiaba sus zapatillas de deporte con gasolina. Una vela encendida en la misma habitación prendió el calzado. Reiva aún lo llevaba puesto.
Corrió a llamar a la puerta del vecino. Él apagó el fuego con una manguera. No fue suficiente: las quemaduras terminaron el trabajo en el Hospital Parkland de Dallas pocas horas después.
Los investigadores señalaron que la ropa con un 65% de poliéster contribuyó a propagar las llamas. El jefe de bomberos Corbett advirtió posteriormente a la comunidad sobre el riesgo de usar gasolina para limpiar objetos domésticos.
Dos personas. El mismo año. El mismo principio básico: el fuego y los materiales inflamables próximos al cuerpo no coexisten bien.
Fuente verificada:
Casos relacionados
El cañón de fuegos artificiales de Iowa
Patrick Prentice, 33 años, celebraba el 4 de julio en Iowa con fuegos artificiales. Las autoridades determinaron que sostenía el tubo lanzador en la mano en el momento de la explosión. Se retiró del acervo genético con nota.
Billete de ida sin vuelta
Un hombre de 31 años intentó reventar una máquina de billetes en Dortmund rociándola con aerosoles inflamables. La máquina se vengó.
La momia que encendió un cigarrillo
Un hombre en Canadá se disfrazó de momia envolviéndose de pies a cabeza en algodón. Mientras esperaba para las fotos de Halloween, encendió un cigarrillo. Las quemaduras terminaron el trabajo a la mañana siguiente.


