
Roba una furgoneta y sale mal
Randy Nestor llevaba diez años robando coches en Pittsburgh y prendiendo fuego a los que se sobrecalentaban. El último que quemó lo tenía a él dentro. La manija de la puerta estaba rota.
El método de trabajo
Randy Nestor, de 28 años, era un ladrón de vehículos con una década de práctica en Pittsburgh, Pensilvania. Cuando un coche robado empezaba a dar problemas o se calentaba demasiado, no lo abandonaba en cualquier sitio: lo incendiaba.
Su justificación, según sus conocidos, era que así ayudaba a los propietarios a cobrar el seguro.
El último vehículo
El 1 de marzo de 1998, Randy robó una furgoneta y repitió el procedimiento habitual: la prendió fuego desde el interior.
No se había dado cuenta de que la manija de la puerta del lado del conductor estaba rota.
Sin salida
Sus amigos intentaron abrirla desde fuera. La puerta estaba bloqueada. El fuego no esperó.
El cuerpo de Randy fue encontrado dentro de la furgoneta calcinada. Diez años de carrera delictiva terminaron donde siempre terminaban los coches que robaba.
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