Premios DarwinPremios Darwin

Premios Darwin 1887

1887 fue un año austero en lo que a imprudencia documentada se refiere: un solo caso, pero de una coherencia narrativa difícil de superar. William Padgett ya había demostrado en 1878 que las armas de fuego no eran lo suyo —sobrevivió a un disparo con un rifle que resultó estar descargado, lo cual dice mucho—, pero la lección no caló del todo. Nueve años después, revisando en solitario una trampa para osos, el universo cerró el expediente con su acostumbrada eficiencia. Algunos llaman a eso mala suerte; nosotros lo llamamos consistencia.