El caso asesino
William Padgett sobrevivió a un intento de asesinato con un rifle descargado en 1878. Nueve años después, la trampa para osos que revisaba en solitario cerró el ciclo.
1887 fue un año austero en lo que a imprudencia documentada se refiere: un solo caso, pero de una coherencia narrativa difícil de superar. William Padgett ya había demostrado en 1878 que las armas de fuego no eran lo suyo —sobrevivió a un disparo con un rifle que resultó estar descargado, lo cual dice mucho—, pero la lección no caló del todo. Nueve años después, revisando en solitario una trampa para osos, el universo cerró el expediente con su acostumbrada eficiencia. Algunos llaman a eso mala suerte; nosotros lo llamamos consistencia.
William Padgett sobrevivió a un intento de asesinato con un rifle descargado en 1878. Nueve años después, la trampa para osos que revisaba en solitario cerró el ciclo.