Andria: el explosivo antes del cajero
Dos hombres murieron en una explosión en Andria en septiembre de 2026. Los investigadores apuntaban a un artefacto para asaltar un cajero automático.
Las armas y los explosivos tienen en común que el margen de error es prácticamente cero. Los casos reunidos en esta categoría documentan a personas que creyeron que ese margen era negociable, que la dirección del cañón era orientativa, o que un cactus de 500 kilos no devolvería el golpe.
Dos hombres murieron en una explosión en Andria en septiembre de 2026. Los investigadores apuntaban a un artefacto para asaltar un cajero automático.
Cameron Wilson guardaba droga en el ano y una pistola en el bolsillo. La pistola se disparó sola. Los médicos encontraron el resto. Un delincuente con 13 condenas previas que no aprendió la lección en ninguna de ellas.
Imad al-Alami, cofundador de Hamas y veterano de décadas de conflicto armado, no sobrevivió a la revisión de su propia pistola en Gaza: un disparo accidental en la cabeza durante la inspección.
Un guardia de seguridad en La Plata, Argentina, se disparó en los testículos con un arma ilegal que portaba en la cintura. El juez decidió no encarcelarlo: ya había recibido 'castigo divino'.
Tres amigos en un bar de Svay Rieng encontraron una mina antitanque sin detonar de 25 años. Decidieron usarla como elemento de juego.
Jeffrey Hoffman, cadete ROTC de 23 años, quiso demostrarle a su compañero Nick Berrena que un cuchillo no podía penetrar un chaleco antibalas. Para la demostración usó a Berrena como sujeto de prueba. El chaleco no era antibalas.
Gregory usó un mechero para ver dentro del cañón de su escopeta de avancarga. Desde dentro, la escopeta también le vio a él.
Un policía de Illinois con 20 años de servicio intentó explicarle a un colega cómo su compañero se había suicidado accidentalmente. Olvidó descargar la Magnum 357 antes de la demostración.
Ken Charles Barger, 47 años, oyó el teléfono sonar junto a su cama y, en la oscuridad, agarró el objeto equivocado: un revólver calibre 38.
El 3 de febrero de 1990, David Zaback intentó atracar H&J Leather & Firearms, una armería de Renton, Washington, con un coche patrulla aparcado en la puerta y un agente uniformado en el mostrador.
Un atracador robó la pistola del 45 de un veterano de la Segunda Guerra Mundial y la usó para atracar una tienda. Cuando el arma hizo clic, miró por el cañón. La munición de cuarenta años tardó un instante más en decidirse.
David Grundman disparó contra un cactus saguaro en Arizona en 1982. Un brazo de la planta se desprendió y cayó sobre él. El caso y su documentación.
Terry Kath, guitarrista fundador de Chicago, retiró el cargador de su pistola del 9 mm en una reunión con amigos y se la llevó a la sien para demostrar que estaba descargada. Había una bala en la recámara.
Las unidades de inteligencia de Irlanda del Norte usaban maletines que se autodestruían al abrirse sin desactivar. El pasador de seguridad era un objeto pequeño y delgado. La regla también.
William Padgett sobrevivió a un intento de asesinato con un rifle descargado en 1878. Nueve años después, la trampa para osos que revisaba en solitario cerró el ciclo.
Clement Vallandigham se disparó mientras preparaba la defensa de un acusado en 1871. La demostración accidental y el juicio que terminó sin su abogado.