Heavy metal y pistolas
Terry Kath, guitarrista fundador de Chicago, retiró el cargador de su pistola del 9 mm en una reunión con amigos y se la llevó a la sien para demostrar que estaba descargada. Había una bala en la recámara.
1978 fue el año en que Saturday Night Fever seguía dominando las pistas de baile y el mundo parecía convencido de que nada podía salir mal mientras sonara la música. Sin embargo, la ironía del año se concentra en un solo caso antológico: el guitarrista de Chicago que demostró, con una fiabilidad impecable, que retirar el cargador no equivale a descargar un arma, y que la recámara tiene siempre la última palabra.
Terry Kath, guitarrista fundador de Chicago, retiró el cargador de su pistola del 9 mm en una reunión con amigos y se la llevó a la sien para demostrar que estaba descargada. Había una bala en la recámara.