
Heavy metal y pistolas
Terry Kath, guitarrista fundador de Chicago, retiró el cargador de su pistola del 9 mm en una reunión con amigos y se la llevó a la sien para demostrar que estaba descargada. Había una bala en la recámara.
Por Redacción de PremiosDarwin.com
El 23 de enero de 1978, Terry Kath, guitarrista y cofundador del grupo Chicago, cerró definitivamente su etapa en Woodland Hills, California, en casa del técnico de la banda, Don Johnson.
Tenía treinta y un años. Una semana le faltaba para los treinta y dos.
La velada
Esa tarde, después de una reunión, Kath sacó sus armas. Primero cogió un revólver del calibre 38, lo hizo girar en el dedo, se lo acercó a la sien y apretó el gatillo. El arma no estaba cargada. Luego cogió una pistola semiautomática del 9 mm.
Johnson le pidió que tuviera cuidado.
Kath extrajo el cargador y se lo mostró: No te preocupes, ni siquiera tiene el cargador puesto.
Lo que no mencionó —y aparentemente desconocía— es que en una semiautomática, retirar el cargador no vacía la recámara. Si ya hay una bala cargada, sigue ahí.
El disparo
Kath volvió a poner el cargador, se llevó la pistola a la sien y apretó el gatillo. Fue instantáneo.
El músico
Jimi Hendrix había señalado a Terry Kath como uno de sus guitarristas favoritos. Chicago había publicado trece álbumes desde 1969. El desenlace fue clasificado como accidente. La banda barajó disolverse y decidió continuar.
El paso por alto —comprobar la recámara después de retirar el cargador— es el primero en cualquier protocolo de manejo seguro de armas de fuego semiautomáticas.
Fuentes y documentación:
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