Una recreación arriesgada
Un policía de Illinois con 20 años de servicio intentó explicarle a un colega cómo su compañero se había suicidado accidentalmente. Olvidó descargar la Magnum 357 antes de la demostración.
1993 fue el año en que Jurassic Park nos recordó que la naturaleza elimina a los menos aptos, aunque los tres casos que registramos ese año demostraron que nuestra propia especie no necesita dinosaurios para llegar al mismo resultado. Un abogado de Toronto que confundía el vidrio con el marco, un vendedor de Florida que prefería la formación continua a mirar la carretera y un policía de Illinois que olvidó un detalle crucial antes de su recreación didáctica cerraron el año con tres contribuciones voluntarias —en intención, no en resultado— al proceso de selección natural. En los tres casos, el resultado fue definitivo.
Un policía de Illinois con 20 años de servicio intentó explicarle a un colega cómo su compañero se había suicidado accidentalmente. Olvidó descargar la Magnum 357 antes de la demostración.
Garry Hoy, socio de un despacho de Toronto, demostraba a estudiantes de derecho que las ventanas del edificio eran irrompibles. Lo eran. El marco, no.
Un vendedor de 24 años se empotró contra una mediana de la I-95 de Florida en 1993 a 130 km/h. Llevaba el manual de ventas abierto sobre el pecho.