Premios DarwinPremios Darwin

Premios Darwin 1993

1993 fue el año en que Jurassic Park nos recordó que la naturaleza elimina a los menos aptos, aunque los tres casos que registramos ese año demostraron que nuestra propia especie no necesita dinosaurios para llegar al mismo resultado. Un abogado de Toronto que confundía el vidrio con el marco, un vendedor de Florida que prefería la formación continua a mirar la carretera y un policía de Illinois que olvidó un detalle crucial antes de su recreación didáctica cerraron el año con tres contribuciones voluntarias —en intención, no en resultado— al proceso de selección natural. En los tres casos, el resultado fue definitivo.