La muerte de Drácula
Un universitario disfrazado de Drácula clavó un cuchillo en una tabla de pino cosida a su camisa para simular una estaca. La madera no aguantó y la hoja llegó al corazón.
1994 fue el año en que *El rey león* recordó al mundo que el ciclo de la vida es implacable, lección que algunos prefirieron aprender por las malas. El único caso registrado en nuestro archivo es tan literario como inevitable: un estudiante que intentó inmortalizarse como vampiro descubrió que el pino es un material con opiniones propias sobre la física, y su resultado fue, como el personaje que interpretaba, definitivamente final.
Un universitario disfrazado de Drácula clavó un cuchillo en una tabla de pino cosida a su camisa para simular una estaca. La madera no aguantó y la hoja llegó al corazón.