
La muerte de Drácula
Un universitario disfrazado de Drácula clavó un cuchillo en una tabla de pino cosida a su camisa para simular una estaca. La madera no aguantó y la hoja llegó al corazón.
La noche de Halloween, un estudiante universitario decidió añadir un toque realista a su disfraz de Drácula.
La idea era sencilla: coser una tabla de pino en la parte delantera de la camisa y clavar en ella un cuchillo con un martillo, para fingir ante sus compañeros que estaba traspasado por una estaca. El efecto visual prometía. La física no acompañó.
El límite de la tabla de pino
El estudiante no calculó la fuerza necesaria para hundir la hoja en la madera sin que esta cediese del todo. Con el primer golpe de martillo, la punta atravesó la tabla y se enterró en su corazón.
Salió tambaleándose al pasillo de la residencia, entre los demás disfrazados, y dijo: «Lo hice de verdad.» La ambulancia llegó tarde.
Nota
Los Premios Darwin clasifican este caso como no verificado. No se han encontrado registros periodísticos independientes que confirmen los detalles exactos. La historia circuló ampliamente en los primeros recopilatorios Darwin de los años noventa.
Fuente verificada:
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