Premios DarwinPremios Darwin

Premios Darwin 1990

1990 fue el año en que el mundo celebraba el fin de la Guerra Fría y la humanidad parecía haber alcanzado un nuevo nivel de inteligencia colectiva. La naturaleza, escéptica como siempre, tomó nota de algunos contraejemplos locales. En Renton, Washington, un aspirante a atracador eligió como objetivo una armería con un coche patrulla aparcado en la puerta, demostrando que la planificación estratégica no era su fuerte. Algo más al este, un ladrón descubrió por qué no conviene mirar por el cañón de un arma cargada con munición de cuarenta años: la bala tardó un instante en decidirse, él no tuvo que esperar mucho más. Para cerrar el ejercicio, un hombre intentó robar en solitario el motor de un camión Bedford tumbado boca arriba, sin grúa y sin cómplices, porque a veces la ambición supera con creces al sentido común. El año terminó con el marcador habitual: Darwin, 3; improvisación, 0.