
Hombre se corta su propio pene
Alan Hall, 48 años, apareció en el jardín de su hermano con una herida grave y una historia sobre una mujer. La historia era falsa. La herida, no.
El 5 de diciembre de 1997, los paramédicos encontraron a Alan Hall, 48 años, desplomado en el césped del jardín delantero de la casa de su hermano en Fairfield, California. Llevaba aproximadamente ocho horas en ese estado.
La versión inicial
Hall fue trasladado al Centro Médico North Bay. Los cirujanos no lograron revertir el daño. Cuando la policía le tomó declaración, Hall ofreció una explicación: una mujer llamada Brenda, conocida la noche anterior en una gasolinera, había ido a su caravana aparcada en el camino de entrada de su hermano, habían mantenido relaciones, y cerca de las tres de la mañana ella le había cortado el pene con una navaja antes de huir a pie.
La policía buscó a Brenda. No encontró a Brenda.
La versión definitiva
Cuando los investigadores volvieron a hablar con Hall, la historia cambió. Hall admitió que se había infligido la herida él mismo. La policía archivó el caso como lesionado y estudió cargos por denuncia falsa.
Los registros judiciales recogían que Hall trabajaba como instalador de tuberías.
El estado final
Hall sobrevivió. Fue dado de alta y desapareció del seguimiento policial. La clasificación del Premio Darwin en este caso es de superviviente estéril, dado que la lesión eliminó su capacidad reproductiva sin resultar en muerte.
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