
Tres premios Darwin de 2018: butaca, oxígeno y proyectil
Tres casos de 2018 con un denominador común: la cadena de decisiones que precede al desastre es siempre más interesante que el desastre mismo.
Por Redacción de PremiosDarwin.com
Tres casos del primer semestre de 2018 que no merecen un artículo cada uno, pero que juntos forman un cuadro coherente.
El teléfono bajo la butaca (Birmingham, marzo de 2018)
Un hombre asistía a una sesión en el cine Vue Star City de Birmingham cuando se le cayó el teléfono al suelo. Se agachó entre dos asientos Gold Class, los de respaldo reclinable eléctrico, para recuperarlo. El reposapiés motorizado bajó mientras él tenía la cabeza debajo.
El personal del cine y su acompañante intentaron liberarlo. Finalmente rompieron el mecanismo. El hombre salió, pero sufrió un paro cardíaco mientras estaba atrapado. Los servicios de emergencia lo reanimaron en el lugar. El hospital hizo lo que pudo durante seis días. El resultado llegó el 15 de marzo.
La fumadora con ventilador de oxígeno (Alemania, abril de 2018)
Una mujer de 71 años fue dada de alta de un hospital con un ventilador de oxígeno portátil. Salió a fumar al exterior del centro. El dispositivo de oxígeno y el cigarrillo encendido se encontraron en el peor momento posible. La tapicería plástica de su silla de ruedas prendió. Las quemaduras de tercer grado terminaron el trabajo.
El proyectil decorativo (Rumanía, marzo de 2018)
Un hombre de 50 años encontró en algún lugar un proyectil no detonado. Decidió llevarlo a casa. Una vez allí, quiso abrirlo. Usó un martillo. El proyectil tenía otras ideas: detonó. El hombre fue hospitalizado con heridas graves. Este caso recibió la mención honorífica: sobrevivió.
Fuentes y documentación:
Casos relacionados
Inteligencia militar
Las unidades de inteligencia de Irlanda del Norte usaban maletines que se autodestruían al abrirse sin desactivar. El pasador de seguridad era un objeto pequeño y delgado. La regla también.
John Allen Chau: el misionero en Sentinel del Norte
John Allen Chau intentó contactar con los habitantes de Sentinel del Norte en 2018. Su viaje, los acercamientos y lo que relataron los pescadores.
El mago espiritual que llevaba diez años cocinándose al vapor
Lim Ba, conocido como Perro Negro, no salió del wok en Malasia durante su ritual habitual de purificación: sentarse en posición de loto dentro de un gran recipiente de acero inoxidable con fuego debajo.


