
El ladrón de la farmacia de Queensbury que quedó atrapado en el techo
Un ladrón intentó entrar a la farmacia Rowlands de Queensbury, Bradford, quitando tejas del techo. Al descender por el hueco, su propia ropa lo estranguló. Su cuerpo fue encontrado semanas después.
Por Redacción de PremiosDarwin.com
En marzo de 2017, un hombre decidió que la mejor forma de entrar en la farmacia Rowlands de Queensbury, en Bradford, Yorkshire, era por el techo.
Subió al tejado. Retiró varias tejas hasta crear un hueco suficiente para pasar. Comenzó a descender.
Su ropa quedó enganchada en los bordes del hueco.
El descubrimiento
El cadáver fue encontrado por empleados de la farmacia varias semanas después de que ocurrieran los hechos. El estado de descomposición indicaba que el hombre había quedado atrapado en la posición en que colgaba, sin que nadie lo encontrara durante ese tiempo.
La policía de West Yorkshire abrió una investigación. No había señales de que el hombre hubiera podido ser socorrido ni de que nadie supiera dónde había ido.
La ironía farmacéutica
Una farmacia contiene medicamentos. Algunos de esos medicamentos son objeto de sustracción. Este ladrón en concreto no llegó a acceder a nada del interior del establecimiento.
Lo que anotó el forense fue asfixia por atrapamiento de la ropa. El mecanismo es técnicamente similar a un accidente de ahorcamiento involuntario.
Quedó suspendido entre el techo y el interior del local, sin poder avanzar ni retroceder, hasta que su cuerpo no pudo más.
La farmacia abrió al público a la mañana siguiente de su intento, sin saber que había alguien en el techo.
Fuentes y documentación:
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