
¿Macho men?
Una noche de alcohol, nabos congelados y una motosierra. En algún punto de esa secuencia, Krzysztof Azninski decidió subir la apuesta definitiva.
En 1995, en una localidad rural de Polonia, Krzysztof Azninski, agricultor de 30 años, se reunió a beber con varios amigos. En un momento de la velada, alguien propuso que jugaran a «juegos de hombres».
La escalada
Los juegos comenzaron con lo que tenían a mano: se golpearon la cabeza mutuamente con nabos congelados. Hasta ahí, una forma razonable de concluir la noche.
Uno de los presentes decidió subir la apuesta. Cogió una motosierra y se cortó la punta del pie.
La decisión
Azninski no estaba dispuesto a quedar en segundo lugar. Tomó la motosierra, gritó «Mira esto entonces» y se la aplicó en la cabeza.
Fue instantáneo.
Uno de los amigos que presenció la escena lo describió años después de este modo: «Es gracioso —cuando era joven se ponía la ropa interior de su hermana. Pero murió como un hombre».
Nota sobre la verificación
La historia circuló a partir de agosto de 1996 en foros de internet y fue recogida por los Premios Darwin ese año. Un comentario posterior atribuido a un lector polaco con el nombre Krzysztof Mach sugería que el instrumento fue un hacha, no una motosierra, y que la dinámica fue ligeramente distinta: un hombre inclinó la cabeza y apostó al que sostenía el hacha a que no se atrevería a usarla.
En cualquier caso, el resultado fue el mismo.
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