
Una burla mortífera
Un joven ebrio de veinte años se indignó cuando una serpiente de cascabel le sacó la lengua. Decidió devolver el gesto sosteniéndola frente a su cara y sacándole la lengua. La serpiente no lo tomó como un cumplido.
En 1992, en California, un joven de veinte años con un nivel de alcohol considerable cruzó el camino de una serpiente de cascabel salvaje.
La serpiente hizo lo que hacen las serpientes: sacó la lengua. Es el mecanismo mediante el cual recogen partículas del aire y las analizan para orientarse en su entorno. No tiene ningún significado social.
El insulto
El joven interpretó el gesto como una provocación personal.
Su respuesta fue acercar la cara a la serpiente, sujetarla frente a él y devolverle el gesto: sacó la lengua.
La serpiente, que procesa los estímulos de manera más directa, lo mordió.
El veneno
El veneno de la cascabel de diamante occidental actúa de forma hemotóxica: destruye tejidos, afecta la coagulación y provoca inflamación severa. En este caso, el veneno hinchó la cara y la garganta del joven hasta cortar la vía respiratoria.
La vía respiratoria cedió. El objeto ganó el pulso.
La biología
Las serpientes de cascabel figuran entre las más peligrosas de Norteamérica por tres razones: su proximidad al hábitat humano, su temperamento irritable cuando se sienten amenazadas y la potencia de su sistema de inyección de veneno. No atacan por iniciativa propia en circunstancias normales.
Sostener una frente a tu cara cuenta como circunstancia no normal.
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