Premios DarwinPremios Darwin

Premios Darwin 1995

1995 fue el año en que Windows 95 prometió que la tecnología lo haría todo más sencillo. Algunos no esperaron a leer el manual.

Entre los casos que dejó ese año figura un empleado que resolvió el problema de los sistemas de seguridad con un trozo de metal, un hombre que diagnosticó ruidos de motor desde abajo del camión en movimiento y el propietario de un coche en Michigan que decidió que un cable de alta tensión caído era, ante todo, un estorbo. En todos los casos, la física colaboró sin reservas. Completaron el año Neil Wilson, que diseñó un traje de pez con la cremallera en la espalda —detalle que solo importa cuando uno necesita quitárselo solo— y un aficionado al rafting en el Big Piney Creek que interpretó el río desbordado como una invitación personal. En el lado opuesto del marcador, seis egipcios bajaron a un pozo de sesenta pies a rescatar un pollo. El pollo salió. Ellos también, aunque con peor nota.