
Convenciendo al jurado
Clement Vallandigham, abogado defensor, demostró a sus colegas cómo la víctima se había disparado accidentalmente a sí misma. Utilizó la pistola cargada de las pruebas. El resultado llegó doce horas después.
En junio de 1871, el abogado Clement Vallandigham defendía a Thomas McGehean, acusado de matar a Thomas Myers en una reyerta en un local de Hamilton, Ohio, la noche del 24 de diciembre de 1869.
La tesis de la defensa era que Myers había encontrado su fin por un disparo accidental al sacar él mismo su propia pistola.
La demostración en el hotel
La noche del 16 de junio, Vallandigham se reunió con sus colegas defensores en su habitación del Lebanon House —hoy conocido como el Golden Lamb Inn— para preparar la recreación del incidente. Tomó una pistola, creyendo que estaba descargada, la metió en el bolsillo y realizó el mismo movimiento que, según la defensa, había hecho la víctima: al sacarla, se enganchó en la ropa y se disparó.
El arma estaba cargada. La bala le entró en el estómago.
El resultado
Vallandigham no llegó a ver el veredicto: las lesiones le ganaron la partida doce horas después, el 17 de junio de 1871. Tenía cincuenta años.
Su demostración fue efectiva: el jurado absolvió a Thomas McGehean. El acusado quedó en libertad. El abogado, no.
Quién era Vallandigham
Había sido congresista por Ohio y líder del ala pacifista demócrata durante la Guerra Civil, conocida como los Copperheads. En 1863 fue condenado por traición al presidente Lincoln y desterrado al Sur. Después de la guerra retomó la abogacía.
Su expediente es el único caso documentado en la historia legal estadounidense en que un abogado abandona el juicio de forma definitiva al demostrar en primera persona cómo se produjo el crimen que defiende.
Fuentes verificadas:
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