
La demostración del chaleco
Jeffrey Hoffman, cadete ROTC de 23 años, quiso demostrarle a su compañero Nick Berrena que un cuchillo no podía penetrar un chaleco antibalas. Para la demostración usó a Berrena como sujeto de prueba. El chaleco no era antibalas.
Por Redacción de PremiosDarwin.com
La hipótesis
En enero de 1998, dos cadetes del programa ROTC en Dahlonega, Georgia, mantuvieron una discusión técnica sobre equipamiento militar: ¿puede un cuchillo penetrar un chaleco antibalas?
Jeffrey Hoffman, 23 años, tenía una opinión formada. Nick Berrena, 20 años, estaba dispuesto a escucharla.
El método experimental
Hoffman decidió resolver la cuestión de forma empírica. Colocó el chaleco sobre Berrena y procedió a demostrar su tesis clavando el cuchillo.
El chaleco era resistente a proyectiles. Los cuchillos funcionan mediante un mecanismo diferente.
El resultado
La demostración fue concluyente, aunque en sentido contrario a lo que Hoffman esperaba. Berrena no sobrevivió al experimento.
Hoffman fue detenido. La discusión quedó zanjada, aunque con un coste metodológico considerable. En los programas de entrenamiento militar se suele distinguir entre chaleco antibalas y chaleco antiapuñalamiento precisamente para evitar este tipo de confusión terminológica.
Fuente y documentación:
Casos relacionados
El fontanero que olvidó los conos de advertencia
Fred Brooks, fontanero de 46 años, entró en una alcantarilla para localizar un atasco. Salió sin colocar los conos de advertencia. Un vehículo que pasaba resolvió el asunto.
¿Macho men?
Una noche de alcohol, nabos congelados y una motosierra. En algún punto de esa secuencia, Krzysztof Azninski decidió subir la apuesta definitiva.
La muerte de Drácula
Un universitario disfrazado de Drácula clavó un cuchillo en una tabla de pino cosida a su camisa para simular una estaca. La madera no aguantó y la hoja llegó al corazón.


