El caso asesino

Con respecto al t铆o de la tatarabuela de Douglas H. Baxter, William Padgett. El primer art铆culo establece el escenario, el segundo detalla su innovadora forma de suicidarse.

(31 de julio de 1878, Inglaterra) William, m谩s conocido como 芦Old Bill禄 Padget, compareci贸 el s谩bado ante el juez Brown, acusado de intentar descargar un arma cargada con la intenci贸n de matar a Chas. Marshman, para quien trabajaba en una granja. El examen mostr贸 que el jueves Bill se enfureci贸 con Marshman y le apunt贸 con un rifle y apret贸 el gatillo; pero la gorra no explot贸. Marshman golpe贸 a Bill con un palo de madera, y sus pu帽os, y lo condujo al granero, donde algunos grupos le quitaron el arma y huy贸 al bosque, donde fue encontrado por el oficial. Bill no es un hombre muy guapo o agradable cuando est谩 bien, y la paliza que recibi贸 no se hab铆a sumado a sus encantos personales, parece como si hubiera tentado a la muerte haciendo cosquillas en el pie trasero de una mula sana. Se demostr贸 que Bill no sab铆a que el arma estaba cargada, ya que la hab铆a guardado descargada, y Marshman la hab铆a cargado sin saberlo. Fue detenido por asalto y agresi贸n, y el lunes se celebr贸 un juicio por jurado. El jurado emiti贸 un veredicto de 芦inocente禄.

(1 de febrero de 1887) James y William Padgett fueron los primeros que iniciaron la colonizaci贸n de esta ciudad y votaron en esta primera elecci贸n. Se establecieron a pocos kil贸metros del pueblo, cerca de un arroyo que desde entonces ha recibido su nombre. Las ca铆das de la trampa del oso en este mismo vapor vinieron por su nombre de la siguiente manera: Algunos de sus vecinos construyeron lo que se llama una 芦Ca铆da Muerta禄 o trampa primitiva para osos, construida en forma de figura cuatro, con una pesada pieza de madera afilada en un lado para caer y sujetar a cualquier animal grande cuando es atrapado bajo ella. Esto fue en el oto帽o de 1800. Una ma帽ana William Padgett, mientras estaba solo, examin贸 la trampa para ver si estaba ajustada correctamente, porque el tronco agudo cay贸 y encarcel贸 al desafortunado hombre, y pasaron varias horas antes de que alguien lo liberara. Lo sacaron, lo llamaron para que bebiera un trago de agua, que lo trajeron en un sombrero del arroyo cercano, cuando lo bebi贸 e inmediatamente muri贸.

H谩bitos de lectura mortales

(Marzo 1993, Florida) Un vendedor de 24 a帽os de Hialeah muri贸 cerca de Lantana en marzo cuando su coche se estrell贸 contra un poste en la franja media de la Interestatal 95 a media tarde. La polic铆a dijo que el hombre viajaba a 80 MPH y, a juzgar por el manual de ventas que fue encontrado abierto y agarrado a su pecho, hab铆a estado ocupado leyendo.